Texto

El Guia A La Salvacion

La manera de reconocer a tu hermano es reconociendo al Espí­ritu Santo en él
He dicho ya que el Espíritu Santo es el puente para la transferencia de la vision al conocimiento, de modo que podemos usar los términos como si en verdad estuviesen relacionados, pues en Su Mente lo están
Esta relación no puede por menos que estar en Su Mente porque, de no ser así, la separa­ción entre las dos formas de pensar no se podría subsanar
El Espíritu Santo forma parte de la Santísima Trinidad porque Su Mente es parcialmente tuya y también parcialmente de Dios
Esto necesita aclararse, no con palabras sino mediante la experiencia

El Espíritu Santo es la idea de la curación
AI ser un pensamiento, la idea se expande a medida que se comparte
Al ser la Llamada a Dios, es asimismo la idea de Dios
Puesto que tú formas parte de Dios, es también la idea de lo que tú eres, así como de lo que son todas Sus creaciones
La idea del Espíritu Santo comparte la propiedad de otras ideas porque obedece las leyes del Universo del que forma parte
Se refuerza al compartirse
Se expande en ti a medida que se la ofreces a tu hermano
Tu her­mano no tiene que ser consciente del Espíritu Santo en él o en ti para que se produzca este milagro
Puede que él se haya de­sentendido de la Llamada a Dios, tal como tú lo hiciste
Este desentendimiento se subsana en ambos a medida que tomas con­ciencia de la Llamada a Dios en él, reconociendo de esta forma su existencia

Existen dos formas diametralmente opuestas de ver a tu hermano
Ambas tienen que encontrarse en tu mente porque tú eres el perceptor
Tienen que encontrarse también en la suya, puesto que lo estás percibiendo a él
Mira a tu hermano a través del Espíritu Santo en su mente, y reconocerás al Espíritu Santo en la tuya
Lo que reconoces en tu hermano lo reconoces en ti, y lo que compartes, lo refuerzas

La Voz del Espíritu Santo en ti es débil
Por eso es por lo que debes compartirla
Tiene que hacerse más fuerte antes de que puedas oírla
Es imposible que la oigas dentro de ti mientras siga siendo tan débil en tu mente
No es que de por sí sea débil, sino que está limitada por tu renuencia a oírla
Si cometes el error de buscar al Espíritu Santo únicamente en ti, tus pensa­mientos te asustarán, ya que al adoptar el punto de vista del ego, estarás emprendiendo un viaje que le es ajeno al ego utilizándolo a él de guía
Esto no puede sino producir miedo

Las demoras pertenecen al ámbito del ego porque el tiempo es un concepto suyo
En la eternidad, tanto el tiempo como las demoras carecen de sentido
He dicho anteriormente que el Espí­ritu Santo es la Respuesta de Dios al ego
Todo lo que el Espíritu Santo te recuerda está en directa oposición a las nociones del ego, pues las visiones verdaderas y las falsas se oponen entre sí
La tarea del Espíritu Santo es deshacer lo que el ego ha hecho
Lo deshace en el mismo nivel en que el ego opera, pues, de otro modo, la mente sería incapaz de comprender el cambio

He subrayado repetidamente que uno de los niveles de la mente no es comprensible para el otro
Lo mismo ocurre con el ego y el Espíritu Santo, con el tiempo y la eternidad
La eternidad es una idea de Dios, por lo tanto, el Espíritu Santo la comprende perfectamente
El tiempo es una creencia del ego, por lo tanto, la mente inferior -el dominio del ego- la acepta sin reservas
El único aspecto del tiempo que es eterno es el ahora

El Espíritu Santo es el mediador entre las interpretaciones del ego y el conocimiento del espíritu
Su capacidad para utilizar símbolos le permite actuar con las creencias del ego en el propio lenguaje de éste
Su capacidad para mirar más allá de los símbolos hacia la eternidad le permite entender las leyes de Dios, en nombre de las cuales habla
Puede, por consiguiente, llevar a cabo la función de reinterpretar lo que el ego forja, no mediante la destrucción, sino mediante el entendimiento
El entendimiento es luz, y la luz conduce al conocimiento
El Espíritu Santo se encuentra en la luz porque Él está en ti que eres luz, pero tú des­conoces esto
La tarea del Espíritu Santo consiste, pues, en rein­terpretarte a ti en nombre de Dios

Tú no puedes comprenderte a ti mismo separado de los demás
Ello se debe a que tú, separado del legítimo lugar que ocupas en la Filiación , no significas nada, y el legítimo lugar de la Filiación es Dios
Ésa es tu vida, tu eternidad y tu Ser
Esto es lo que el Espíritu Santo te recuerda
Esto es lo que Él ve
Esta visión ate­moriza al ego por ser tan serena
La paz es el mayor enemigo del ego porque, de acuerdo con su interpretación de la realidad, la guerra es la garantía de su propia supervivencia
El ego se hace más fuerte en la lucha
Si crees que hay lucha, reaccionarás con saña porque la idea de peligro se habrá adentrado en tu mente
Dicha idea es un llamamiento al ego
El Espíritu Santo está tan pendiente como el ego de cualquier señal de peligro, oponiéndose a éste con todas Sus fuerzas de la misma forma en que el ego le da la bienvenida
El Espíritu Santo contrarresta esa acogida dán­dole la bienvenida a la paz
La eternidad y la paz están tan estre­chamente relacionadas como lo están el tiempo y la guerra

La vision deriva significado de las relaciones
Aquellas que aceptas constituyen los cimientos de tus creencias
La separa­ción es simplemente otro término para referirse a una mente divi­dida
El ego es el símbolo de la separación, tal como el Espíritu Santo es el símbolo de la paz
Lo que ves en otros lo refuer­zas en ti
Puedes permitir que tu mente perciba falsamente, pero el Espíritu Santo le permite reinterpretar sus propias visiones falsas

El Espíritu Santo es el maestro perfecto
Se vale únicamente de lo que tu mente ya comprende para enseñarte que tú no lo comprendes
El Espíritu Santo puede tratar con un alumno rea­cio sin oponerse a su mente porque parte de ella está todavía de parte de Dios
A pesar de los intentos del ego por ocultarla, esa parte es todavía mucho más poderosa que el ego, si bien éste no la reconoce
El Espíritu Santo la reconoce perfectamente porque se trata de Su Propia morada: el lugar de la mente donde Él se siente a gusto
Tú también te sientes a gusto ahí porque es un lugar de paz, y la paz es de Dios
Tú, que formas parte de Dios, no te sientes a gusto salvo en Su paz
Si la paz es eterna, sólo te puedes sentir a gusto en la eternidad

El ego construyó el mundo tal como lo percibe, pero el Espíritu Santo -el reintérprete de lo que el ego construyó- ve el mundo como un recurso de enseñanza para llevarte a tu hogar
El Espí­ritu, Santo tiene que ver el tiempo y re-interpretarlo como eterno
Tiene que llevar a cabo Su labor mediante el uso de opuestos porque tiene que operar para una mente y con una mente que está en oposición
Haz todas las correcciones que ten­gas que hacer, procura aprender y mantén una actitud receptiva con respecto al aprendizaje
Tú no creaste la verdad, pero la ver­dad puede todavía hacerte libre
Contempla todo tal como el Espíritu Santo lo contempla, y entiende todo tal como Él lo entiende
Su entendimiento evoca a Dios en memoria mía
El Espíritu Santo está siempre en comunión con Dios, y forma parte de ti
Él es tu Guía a la salvación porque recuerda lo pasado y lo que ha de venir, y lo trae al presente
Él mantiene ese regocijo en tu mente con gran ternura, y sólo te pide que lo incrementes com­partiéndolo en Nombre de Dios de modo que Su júbilo se incre­mente en ti